lunes, 16 de noviembre de 2015

Siete pasos modernos para lograr la santidad

Sabemos que cuando escuchamos sobre el tema de santidad, nos da miedo empezar, ya que el miedo al fracaso o nuestras debilidades nos hacen desfallecer. Y es cierto, es muy difícil ser santo, por lo mismo Jesucristo ya nos lo dijo: “para los hombres eso es imposible, pero para Dios todo es posible” (Mt: 19, 26).

Dios nos da las fuerzas, pero nosotros tenemos que tomar la decisión.

1.     El ideal: sales de un retiro, ves un video, escuchas una conferencia o lees algún texto motivacional. Sabes que el mundo necesita hombres y mujeres como tú y tú quieres ser uno de esos seres excepcionales en la vida. Estás dispuesto a comerte al mundo entero. Sabes que lo puedes hacer porque Dios está contigo. Estás en el ideal.

2.     La realidad: comienzas a trabajar en todos tus defectos, quieres cambiar tú y todos los que están a tu alrededor. Poco a poco, te vas dando cuenta que el proceso no es tan fácil como lo imaginaste y te pega la realidad.

3.     Las dudas: aquí es donde la mayoría de los que quieren ser santos fracasan, porque empiezan a dudar que su ideal no es posible y dejan de luchar.

4.     Trabajo hormiga: aquí es donde debes seguir luchando, paso a paso, aunque parezca que no avanzas.

5.     Caída a pique: a pesar de que te has esforzado con todo tu corazón, te das cuenta que parece que vas retrocediendo y que has tocado fondo. Es justo cuando menos debes desesperar y debes salir adelante.

6.     Vaivén: es entonces cuando decides seguir luchando que te das cuenta que subes y mejoras y que otras veces vuelves a fallar. Es este el momento perfecto, porque a partir de ahora ya estás en la lucha más importante de la vida: la perseverancia.


7.     La gloria: o podríamos decirle el momento de la paz, porque es cuando te das cuenta que no es tu esfuerzo el que te lleva a la santidad, sino que tú has puesto de tu parte y quieres seguir haciéndolo, y ahora es el turno de Dios.